Breaking News

EL GAMENESS EN EL APBT

                                                           CH_SMUGGLER

Hace algún tiempo sostuve una platica-discusión con una persona sobre el ya quizás “trillado” tema del gameness, al final de ésta, ninguno quedó conforme con los comentarios externados de ambas partes; así que, me decidí a documentarme y “exprimir” a algunos dogmen, y por supuesto a observar dentro del ambiente game. Después de algunos años he llegado a la conclusión de que cuando se intenta “estandarizar” un concepto sobre una conducta de la que no existe base científica escrita que la apoye, se tiende a exagerar, ya que es susceptible de diversas y respetables opiniones producto de la experiencia que cada dogman ha adquirido dentro del pit, por lo tanto, en este artículo expongo mi punto de vista, lo que he aprendido dentro del clandestino y serio deporte del pit.

“Gameness”, finura (fino) o simplemente “game”, es aquella peculiar característica tan preciada por los criadores y que por siglos se ha logrado mantener en los verdaderos American Pit Bull Terriers; “gameness” es lo que enajena y motiva a los hombres del juego a seguir “probando” y manteniendo en cada uno de sus ejemplares; gameness no es lo que define completamente al Pit Bull pero un serio criador no tomaría como pie de cría a un Pit Bull que no haya demostrado gameness. La ausencia del “gameness” en el Pit Bull sería igual a un perro de caza que no guste de olfatear ni seguir a su presa para darle muerte. Y con todo lo anterior… ¿Qué es el gameness?, ¿dónde está?, ¿cómo se consigue? ¿Cómo se puede ver o testificar que se tiene? ¿Qué tiene que ver el gameness con las peleas de perros? ¿Qué otro animal presenta dicha finura?...

El gameness es lo que caracteriza a los verdaderos APBT de los que únicamente son APBT de “estampa", y aunque no existe información científica que lo explique manera clara y sobre tdodo acertada, la definición que yo le asignaría a este concepto después de presenciar varias ceremonias entre ejemplares realmente game, y por supuesto que, desde mi peculiar punto de vista es: “condición antinatural de pelear sin desistir contra su oponente hasta el último aliento, sin importar las condiciones o lesiones físicas y aún sabiendo que no hay posibilidad de salir victorioso en la contienda, ignorando así, al propio instinto de supervivencia”. Al parecer los únicos animales que presentan tal característica además de los APBT, son los gallos de pelea. Pero para poder entender este concepto, primero debemos desenmarañar dos ideas o preguntas centrales: ¿Qué es el “instinto de supervivencia” de los animales? (incluido entre éstos al hombre) y ¿qué significadotienen en la vida silvestre una riña entre caninos?.


Empecemos con el primer concepto; cuando un ser vivo “detecta un grave peligro, su organismo activa un sistema de alarma (en el sistema límbico) que lo prepara para sobrevivir; esto desencadena varias reacciones fisiológicas y pone en marcha de modo espontáneo acciones para salir vivo ante tal situación, dichas acciones son generalmente de huida" (http://reflexionpsico-logica.blogspot.mx), aunque podría ser la opción de enfrentar tal peligro . A manera de ejemplo, si un mal día caminando por la pradera nos encontráramos de frente con un león hambriento, nuestro organismo pondría en marcha dicho estado de alerta para sobrevivir (el instinto de supervivencia), y en fracción de segundos reaccionaríamos para ponernos a salvo; entre las acciones a tomar podrían ser: correr, escondernos, trepar algún árbol, no movernos, o coger herramientas como piedras, palos, etc. y enfrentarlo… Pero, si dicho león, lo tuviéramos a 100m de distancia y a tan sólo 10m de nosotros se encontrara una casa con la puerta abierta, nuestro instinto de supervivencia nos obligaría a huir para estar a salvo, es decir, correríamos velozmente y nos meteríamos a dicha casa, nunca enfrentaríamos al león sabiendo que no tenemos opción de vencerlo, y que mejor aún, podemos ponernos a salvo en la casa; para aterrizar esto, cuando nos encontramos frente a una situación de muerte inminente, ante un enemigo que ni en sueños podríamos vencer, pero con la opción de poder evadirlo (huir, esconderse, etc.), nuestro instinto nos obliga a eso: huir. Lo anterior se aplica en todas las situaciones de peligro que enfrentamos: peleas, asaltos, robos, balaceras, accidentes, desastres naturales, etc..

Por otro lado, las peleas entre los ejemplares caninos (incluidos en estos a los lobos) es únicamente para tomar el liderazgo o jerarquía más alta dentro de la manada, o cuando algún subordinado quiere tomar partido de situaciones que le competen únicamente al macho alfa; y en la mayoría de las situaciones tal riña es más un ritual que una pelea real, es decir, enseñan sus largos y filosos dientes, gruñen, se levantan en sus dos patas traseras y si aún con eso ninguno de éstos cede, entonces, se infringen algunos mordiscos, e inmediatamente el perdedor toma posiciones de rendición y expone sus partes vulnerables (se tira boca arriba mostrando vientre y cuello) en señal de sumisión, en consecuencia, cuando el canino vencedor observa tales conductas detiene instintivamente su agresión. Si bien este comportamiento se da con todos los caninos, se ve un poco alterado con los “perros de presa” como el Bóxer, ya que el ganador no cederá hasta cansarse de su mandíbula provocando algunas veces la muerte del perro perdedor (aunque éste último haya tomado la conducta de sumisión), aunque claro esto no tiene que ver con el gameness, ya que a diferencia del Pit Bull, si un perro fuerte y hábil le propina un severo castigo a un “perro de presa”, éste último tomará las conductas de sumisión y/o buscará la manera de huir.
Retomando el origen y la función del APBT, como perro de trabajo y posteriormente de pelea, cuando se encuentra desarrollando ésta segunda función (pelear), la lleva a cabo con tal destreza y “concentración” que parece no importarle las heridas que le hagan, incluso se podría afirmar que disfruta hacerlo, éste increible animal fue creado con una fuerza y una resistencia al dolor inigualables, ni siquiera en la vida silvestre se observa algo similar, hasta los más grandes y feroces depredadores abandonan la lucha por su presa, cuando ésta les hiere gravemente, “ningún alimento en la vida salvaje vale más que la vida misma”.

El gameness en el APBT, es la ausencia de ese instinto de supervivencia y de ese ritual de jerarquía durante una pelea; El game es una conducta por la cual un APBT es capaz de seguir peleando incluso cuando lleva todas las de perder, aún cansado, fatigado y bastante herido, es capaz de ir al encuentro nuevamente con su adversario si fue separado (“destrabado”).
El APBT pelea por la simple razón de querer ver vencido completamente a su rival, al APBT “game” no le importa que su oponente sea mucho más grande y fuerte que él, ni muncho menos que esté completamente destrozado y sin fuerzas para sostenerse ni para infringir mordidas, sin esperanza alguna de salir victorioso, él no estará allí sólo por saciar las ganas de morder (eso lo puede hacer con cualquier juguete) ni para corretear y darle muerte a una presa viva, él estará allí sin abandonar la batalla hasta su último aliento, por su gameness. Tan sólo es cuestión de imaginarse cuántas heridas y cuánto dolor se pueden causar dos ejemplares Pit Bulls en combate, sabiendo que poseen una de las mordidas más fuertes del mundo canino; en una riña los ejemplares sufren cansancio extremo, falta de oxígeno, pérdida de sangre y por ende debilitamiento, intenso dolor debido a extremidades laceradas e incluso fracturadas, deshidratación, calor intenso y muchas situaciones de estrés que nada en la vida cotidiana ni deportiva se le podría comparar. Por estas razones, el game en el Pit Bull, es una conducta anormal y anti-natural, ya que va en contra de la preservación de la vida misma.

                                                           GR CH Tornado

Cabe aclarar que el gameness no tiene que ver con lo musculoso y bravucón que sea un ejemplar, ni con la cantidad de perros que haya matado en diferentes riñas; (ejemplares GrCh 5xW se han quedado parados frente a los tormentos de rivales verdaderamente game), tampoco tiene que ver con la fuerza de mordida y el tiempo que aguante colgado haciendo presa, ni mucho menos que el animal tenga la capacidad de arrastre de 3000 kilos o más -hubo de aquellos que metieron a sus Pit Bulls al 4x4, sólo porque se debatían “a morir” en las competencias deportivas y eran campeones en tiro con peso y presa, y una vez dentro del ruedo, lo admirable de ésos ejemplares fue la habilidad de saltarse el ring y huir-; la finura del APBT tampoco tiene que ver con que pasen días enteros haciendo ejercicio o buscando a su presa (cacería) bajo condiciones desfavorables… El gameness tiene que ver con obedecer su inquebrantable orden genética... ¡Pelear sin desistir soportando el castigo hasta el final...!

Profr. Iván Aguilar F.
CRIADOR DE AMERICAN PIT BULL TERRIER

No hay comentarios